domingo, 26 de junio de 2016

Caballero Blanco

Soy como un caballero en busca de justicia,
traigo mi inmaculada alma y una blanca flor,
he venido desde lejos a vocear una noticia:
en este mundo depravado hace falta amor.

En mis bolsillos llevo piedras de colores,
en el dorso una tenaz espada de arco iris,
en mi alforja guardo aromas y sabores
para embriagar el alma junto con daiquiris.

Mi albo corcel es exageradamente raudo,
el viento se torna violento y raja mi cara,
el destino se acerca y tomo recaudo,
me acometo y revelo la mágica vara.

He aguardado deseoso este momento,
de cambiar la vida insípida de éstos,
triunfo y regocijo eterno presiento,
pronto acabará la maldición de los funestos.

Esbozo una sonrisa y se torna vital,
mi capacidad de afecto parece funcionar,
contagiando mi ánimo a cualquier animal,
veo aquel tétrico lugar que vuelve a amar.


sábado, 25 de junio de 2016

Pasión de un ave

Le canto al amor que no aparece,
sé que lo amo con todas mis fuerzas y aún sin ellas.

Ésta soy: un ave herida que nunca aprendió a volar.
A la que sanaste con tu propia saliva
y le diste  de beber de tu boca sin asco.

Te miro a la cara y sé que no eres tú.
Te beso la piel y sé que no eres tú.
Hacemos el amor y sabemos que no eres tú.
Yo espero a otro, a una especie desgastada como yo,
que me pinte el alma con los ojos en una sola mirada,
que me dé vida y no  de beber solamente.
Un amor idiota, que me odie tanto como me ame,
que me lance desde un barranco
 y me enseñe que volar no es tan malo.

En mi tierra un amor calmo, no es amor.
Todo en mí pide extremismo e insensatez.
Quiero una muerte segura al lado de quien aguardo.
¡Qué importa ya! ¡Nada más importa!
Morir y vivir al mismo tiempo. 
Y morir de verdad, al final.
Ya no podrán curarme.

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